ABD, yeni Mısır'ı tartışıyor | |||
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| Ortadoğu'da kaos getireceği endişesiyle demokrasiye acil değil 'intizamlı' geçiş sürecini tercih eden ABD'de, Mübarek sonrası Mısır'ın gerçek bir demokrasiye mi yoksa İran benzeri bir yönetime mi dönüşeceğine ilişkin tartışmalar alevlendi. Mısır ordusuna, "demokrasiye inandırıcı geçiş" çağrısı yapan ABD Başkanı Obama'nın bu konuda izleyeceği tavır merakla bekleniyor. | |||
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Ortadoğu'daki özgürlük tsunamisine hazırlıksız yakalanan Amerika, bölgedeki kilit müttefiklerinden Mısır'ı, Hüsnü Mübarek'in istifasının ardından nasıl bir geleceğin beklediğine ilişkin tartışmalar yeniden alevlendi. Ortadoğu'da kaos getireceği endişesiyle demokrasiye acil değil 'intizamlı' geçiş sürecini tercih eden Amerikan yönetimi, Mübarek'in istifasını memnuniyetle karşıladı. Washington şimdi Mısır'ın gerçek bir demokrasiye mi gideceği, otoriter veya İran benzeri bir yönetime mi dönüşeceği konusundaki sorulara cevap arıyor. Tartışmalarda öne çıkan nokta, ABD Başkanı Barack Obama'nın önceki günkü açıklamasında ifade ettiği gibi, "Mübarek'in istifasının değişim yönünde bir son nokta değil, sadece başlangıç olduğu". Yeni hükümetin nasıl bir yapıda olacağı tartışmalarında, Kongre üyeleri, özellikle Müslüman Kardeşler'in yönetimde etkili güç olma ihtimaline dair endişelerini dile getiriyor. ABD Temsilciler Meclisi Dış İlişkiler Komitesi Başkanı Cumhuriyetçi Ileana Ros-Lehtinen'in başını çektiği bir grup Kongre üyesi, "aşırılık yanlılarının, Washington'ın Mısır gibi kilit bir müttefikini, ABD'ye zarar vermeye ve Kahire'nin İsrail ile barış anlaşmasını bozmaya çalışan grupları besleyen bir rakibe dönüşebileceği" ihtimalinden bahsediyor. Üyeler, bu şüphelere rağmen Mısır'da İran'dakine benzer bir İslam devrimin görülmeyeceğini umduklarını da kaydediyor. Bazı uzmanlar ise yönetimi devralan ordunun, demokrasiye geçişe ne kadar istekli olup olmayacağını tartışıyor. Brookings Entitüsü Dış Politika Başkanı Yardımcısı Martin Indyk, artık Ortadoğu'nun hiçbir zaman aynı olmayacağını, "Arap dünyasının en güçlü, en büyük ve en etkili ülkesi olan Mısır'ın otokrasi yerine demokrasiyi tercih ettiğini" belirtiyor. Ordunun Mübarek rejiminin yerine geçebileceğine dair endişelerin pek tasavvur edilebilir olmadığını kaydeden Indyk, "Öncelikle insanlar özgürlüğü ve kolektif olarak protesto yapmanın gücünü tattı. Bu sebeple baskıcı bir yönetimin yeni bir şeklini kabul etmeleri çok zor. Yönetimden ziyade halkı koruyan bir tutum sergileyen ordunun da şimdi halkı baskı altına alacağına inanmak zor." ifadesini kullanıyor. Brookings Enstitüsü'ne bağlı Saban Merkezi Direktörü Kenneth Pollack ise "durağan, yozlaşmış ve baskıcı sistemin" büyük parçalarının hâlâ yerinde durduğuna dikkati çekerek, ordunun üst kademelerinin bu sistemin temel direklerinden biri olduğunu hatırlatıyor. Pollack, "Ben dahil birçok kimse genel bir model olarak Türkiye'yi işaret etse de, Türk ordusunun, geçmişte, kendi uzun geçiş dönemi boyunca birçok kereler demokrasiye dair sabrını kaybettiğini de hatırlamalıyız" diyor. Mısır ordusuna, "demokrasiye inandırıcı geçiş" çağrısı yapan Obama'nın bu konuda baskı yapıp yapmayacağı ise bilinmiyor. Washıngton aa Obama ile Erdoğan 3. kez Mısır'ı görüştü ABD Başkanı Barack Obama ile Başbakan Recep Tayyip Erdoğan, Mısır'daki gelişmelerle ilgili olarak iki hafta içinde üçüncü kez telefon görüşmesi yaptı. Başbakanlık Basın Merkezi'nden yapılan açıklamaya göre dünkü görüşme Obama'nın araması üzerine gerçekleşti. Açıklamada iki liderin, başta Mısır olmak üzere, bölgeyle ilgili sorunları ele alarak, görüş alışverişinde bulunduğu ifade edildi. Erdoğan ve Obama, 29 Ocak ve 5 Şubat'taki görüşmelerinde yakın istişarelere devam etmeye karar vermişlerdi. | |||
sábado, 12 de febrero de 2011
ABD, yeni Mısır'ı tartışıyor
LOS HERMANOS MUSULMANES: UNA PARADOJA DEL EGIPTO EN CRISIS
LOS HERMANOS MUSULMANES: UNA PARADOJA DEL EGIPTO EN CRISIS
Por Hasan Turk*
¿Quiénes son los Hermanos Musulmanes? ¿Quién va a tomar el poder cuando Mubarak abandone la presidencia en Egipto?
Uno de los grupos de oposición más popular e influyente en este país es el grupo Los Hermanos Musulmanes, entonces ¿qué posibilidad tienen de llegar al poder en El Cairo?
Todos los periodistas ahora hacen estas preguntas a los estudiosos de Oriente Medio, a los líderes de la oposición y hasta a las personas que están haciendo las manifestaciones, protestando en la Plaza de Tahrir. Los medios de comunicación también indagaron al filósofo suizo-egipcio Tariq Ramadán, profesor de Oxford y el nieto de Hasan al Banna, el fundador del movimiento Los Hermanos Musulmanes.
Ramadán aprovechó la ocasión para lanzar el siguiente llamado a la cordura: “Occidente debe dejar de ver y comparar a todos los movimientos islámicos con grupos fundamentalistas y debe entender que hay mucha diferencia entre la situación de Irán de 1979 y de Egipto de 2011. Asimismo deben comprender la diferencia entre el chiismo y sunnismo”.
Hay que destacar que el Ayatola Jomeini, desde el comienzo de la revolución era activo y la religión tuvo un papel muy importante. Pero cuando analizamos el caso de Egipto es muy diferente. En una primera instancia, los que iniciaron las marchas fueron los jóvenes, no los Hermanos Musulmanes y en segundo lugar los que marchan en la calle no están pidiendo que haya un cambio hacia la construcción de un Estado teocrático. En contravía, piden más participación, más democracia y una mejor calidad de vida.
En ese sentido, la Escuela de Defensa de la OTAN publicó un informe hace pocos días con la firma del Sr. Pierre Razoux. En esta publicación se desprende una curiosa recomendación para Egipto y en general para los países de Oriente Medio: La mejor opción que pueden tomar los países árabes es el modelo turco.
Turquía es un país que en su 98 % es de naturaleza musulmana. A la vez es un país laico y democrático: coexisten cristianos, judíos y diferentes religiones. Sin problemas y conflictos pueden practicar sus creencias.
Desde que llegó al poder Receb Tayyip Erdogan en el año 2002, con El Partido de la Justicia y el Desarrollo (Adalet ve Kalkınma Partisi o AKP en turco) realizó reformas sustanciales para democratizar el país; reconoció derechos a la minoría kurda, agilizó las negociaciones con la Unión Europea y a través de su política “Cero problemas con los vecinos”, mejoró las relaciones, en especial con los países árabes y con Grecia. Automáticamente todos estos procesos hicieron que la economía del país mejorara y así los jóvenes y en general la población, tuvieran más oportunidades.
Los países árabes y Occidente no pueden olvidar que la mayoría de la población árabe es musulmana ¿Hasta cuándo se pueden oprimir los derechos de ésta vasta población?
Los manifestantes se ven molestos cuando algunos periodistas les preguntan sobre el papel de los Hermanos Musulmanes en estas manifestaciones. Dicho interrogante borra totalmente la valentía que demuestran los egipcios. También les molesta la pregunta porque Occidente observa y estudia al Oriente Medio como si todos sus habitantes comulgaran con los fundamentalistas.
En realidad, los dictadores en Oriente Medio aplicaron una ley dura –evidentemente represiva- patente durante tres décadas para quedarse en el poder y demostrar de manera errónea la capacidad de gobierno de los islamistas, lo cual poco gozó de representación entre los ciudadanos del común. Por otro lado Occidente ha apoyado a estos regímenes para no perder sus intereses económicos e influencias como ocurrió con el caso iraní.
Es obvio que no podemos decir que los Hermanos Musulmanes no tienen un papel importante en las manifestaciones y que tampoco van a tener un rol o influencia en la creación de la nueva constitución o en el nuevo gobierno. Nos guste o no, los Hermanos Musulmanes son una realidad en Egipto y ellos aprovecharon para su beneficio durante lustros, el caos social y económico del país y ganaron legitimidad ante un porcentaje de la población por medio de sus obras sociales.
Pero los Hermanos Musulmanes no tienen garantizada la victoria. Además, hasta el momento, su líder y portavoces han anunciado que no tienen un candidato presidencial y tampoco se van a presentar en las próximas elecciones que determinará quién ocupará el cargo de estadista.
Hoy en día, los Hermanos Musulmanes también están divididos entre ellos mismo en cuanto a ideología se refiere. Existen diferencias entre la nueva y vieja generación de su movimiento. La nueva generación no quiere una Sharia: desea aplicar el modelo turco, es decir, un Estado más democrático y competitivo a nivel internacional.
Cuando miramos a América Latina, también estamos viendo el mismo cambio en las generaciones. En los años 60 y 70, algunos jóvenes querían llegar al poder a través de las armas: se creaban por doquier grupos guerrilleros e insurgentes. En cambio, en el presente, la nueva generación quiere llegar al poder por medio de las vías democráticas.
Si los analistas políticos en los países latinoamericanos creen en la nueva generación política de América Latina, también se le puede dar la misma oportunidad a la nueva generación árabe-musulmana que aboga por cambios democráticos y pacíficos en su región.
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*Hasan Turk es Profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Antioquia y de la Universidad de Medellín y de la Remington Contacto: hasturco@gmail.com
Foro en la Universidad de Antioquia sobre la Crisis en Egipto
Ola de cambio en el mundo árabe - Repercusiones en Argel
Ola de cambio en el mundo árabe - Repercusiones en Argel
El fuerte despliegue policial impide las protestas en Argel
La capital permanece en estado de sitio.- La protesta había sido convocada para pedir cambios en el régimen del presidente Abdelaziz Buteflika .- 30.000 agentes de la ley han conseguido contener a los manifestantes
Inspirados por los acontecimientos deTúnez y Egipto miles de personas han intentado manifestarse hoy por la calles de Argel. La marcha ha sido finalmente contenida por el fuerte despliegue de seguridad, compuesto por unos 30.000 agentes. La protesta convocada pedir cambios en el régimen del presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, ha conseguido movilizar a 3.000 personas en las inmediaciones de la céntrica plaza del Primero de Mayo, donde un fuerte cordón policial ha impedido el desarrollo previsto de la marcha.
Un cuarto parado, que se inmoló en público, fallece en un hospital
Se han producido choques entre la policía y los manifestantes, que se han saldado con decenas de heridos y detenidos. Entre estos últimos hay varios dirigentes de la Coordinadora Nacional por la Democracia y el Cambio (CNDC), convocante de la protesta, así como sindicalistas y militantes de la LADDH y de otras organizaciones de la sociedad civil. También han sido detenidos periodistas de algunos medios argelinos, como del diario árabe El Khabar .
El presidente de la LADDH, Mustafá Buchachi, se ha dirigido a los manifestantes instándoles a abandonar la manifestación para evitar los enfrentamientos, pero la mayoría ha persistido en su intento de protestar de forma pacífica para pedir cambios en el régimen. Con gritos de "Buteflika lárgate" o "Estamos hartos de este poder", los manifestantes, muchos de ellos jóvenes de toda condición social, portaban pancartas con lemas como "abajo el sistema" o "queremos un país gestionado por los jóvenes y no por los viejos". También han gritado insistentemente el cántico de "poder asesino", especilmente cuando la policía ha hecho varios conatos de intervenir con la fuerza.
Ciudad blindada
El diario Al Watan, próximo a la oposición, aseguraba en su edición de este sábado que la capital se encuentra en "estado de sitio". "Es un verdadero despliegue de terror, la ciudad está desierta", prosigue. En las calles solo se aprecian los autobuses y los camiones de la Policía. así como a numerosos agentes repartidos por la ciudad y "armados con kalachnikov".
Al caer ayer la noche, las furgonetas repletas de antidisturbios ya habían tomado posiciones en la capital, Argel, cerca de la plaza del 1 de Mayo, donde la Coordinadora Nacional para el Cambio y la Democracia (CNCD) ha dado cita a las once de la mañana a los manifestantes.
La policía estableció controles en las estaciones de autobús, según revelaba la prensa argelina, para impedir que los habitantes de la capital recibieran refuerzos de Cabilia, la región más revoltosa del país. Pero también se le había ordenado que evite enfrentamientos con los manifestantes y se le había prohibido disparar con armas de fuego.
La Liga Argelina de Derechos Humanos (LADDH), que forma parte de la coordinadora, denunció la detención durante unas horas en Orán de cinco de sus militantes para "amedrentarles".
El Gobierno Civil de Argel prohibió el lunes la movilización que hoy pretendía exigir nada menos "que se vaya el sistema". El estado de emergencia, que prohíbe las manifestantes, está vigente desde hace 19 años. El presidente Abdelaziz Buteflika prometió la semana pasada que lo levantará rápidamente, pero no en la capital, donde, "por razones de orden público", seguirán vetadas las protestas.
La coordinadora agrupa a un partido político laico, a varios sindicatos independientes, a organizaciones juveniles y a ONG de derechos humanos, pero no cuenta con el apoyo de los movimientos moderados de inspiración islamista ni con el socialdemócrata Frente de Fuerzas Socialistas.
Los barbudos (islamistas) se han agrupado, bajo la batuta del ex primer ministro Ahmed Benbitur, en su Alianza Nacional para el Cambio, mientras que los socialdemócratas van por libre, pero ninguno respalda la convocatoria de hoy. Esa división de la oposición hace presagiar que la manifestación no tendrá mucho éxito.
Ali Yahia Abdennur, expresidente de la LADDH, que a sus 90 años sí se manifestará, cree, sin embargo, que "habrá mucha gente". "Aunque sus partidos y sindicatos no convoquen, muchos de los militantes participarán a título individual", afirma por teléfono. "Los jóvenes no fallarán", prevé.
La efervescencia social es crónica en Argelia con su cúmulo de huelgas -la sanidad ha estado paralizada- y de protestas. Ahora se añaden las inmolaciones públicas. Ayer murió un parado, el cuarto desde hace un mes de la veintena que lo han intentado.
El Ejército egipcio se compromete a "traspasar pacíficamente el poder" a una autoridad civil
El Ejército egipcio se compromete a "traspasar pacíficamente el poder" a una autoridad civil
Los militares lanzan un mensaje de tranquilidad a Israel al comprometerse a cumplir los tratados internacionales.- Las autoridades investigan a los colaboradores más estrechos del expresidente, que tienen prohibido abandonar el país.- La plaza de la Liberación va recuperando la normalidad al tiempo que crecen los rumores sobre el futuro del ya expresidente
La Plaza de la Liberación, epicentro de las protestas durante 18 días, recupera esta mañana la normalidad gracias al trabajo organizado de cientos de voluntarios- AP
Egipto vive su primer día sin Hosni Mubarak tras 18 días de protestas que han acabado con el régimen. El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas egipcias, al que el ex presidente Hosni Mubarak cedió ayer todos sus poderes , se ha comprometido mediante un comunicado, a "traspasar pacíficamente el poder, en el marco de un sistema democrático libre, a una autoridad civil".
El último día de Sadat. El presidente egipcio, Anwar Sadat, y el vicepresidente Hosni Mubarak, durante un desfile militar el 6 de octubre de 1981, minutos antes de que soldados, afines a los Hermanos Musulmanes, abrieran fuego contra la tribuna, matando a Sadat y hiriendo a Mubarak, que asumió el poder.- AP
Esté órgano también garantiza que cumplirá con "todos los acuerdos y tratados regionales e internacionales". En su comunicado, el cuarto que dan a conocer en las últimas 48 horas, los militares instan al actual ejecutivo y a los gobernadores del país a "llevar a cabo sus funciones hasta la formación de un nuevo gobierno". El Gobierno israelí, de mano de su primer ministro Benjamin Netanyahu, ya ha contestado a esta declaración de intenciones del Ejército egipcio y ha calificado de "noticia positiva" su compromiso de mantener los acuerdos de paz. "El tratado de paz entre Israel y Egipcio ha sido y es una gran contribución de ambos países", ha asegurado Netanyahu. Por su parte, el ministro de Finanzas israelí, Yuval Steinitz, ha asegurado en una entrevista entelevisiva que "la paz es el único interés para Israel, y también para Egipto. Estamos muy felices por el anuncio".
La nota del Ejército egipcio sienta las bases, en seis puntos, de las próximas actuaciones del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que "aspira al traspaso pacífico del poder, en el marco de un sistema democrático libre, a una autoridad civil elegida para gobernar el país y construir un estado democrático y libre", reza el cuarto punto del comunicado leído por el portavoz. Asimismo, reafirma el "compromiso de la República Arabe de Egipto con todos los acuerdos y tratados regionales e internacionales". Los militares también han señalado que los ministros permanecerán en el Gobierno en tanto no se nombre un nuevo Ejecutivo. Además, el Ejército ha hecho un llamamiento a la policía para que se mantengan fieles al lema de "servir al ciudadano".
Las autoridades han abierto una investigación contra los miembros más cercanos al expresidente Mubarak, que tienen además prohibido abandonar el país. Anas el Fekky, ministro de Información, está bajo arresto domiciliario y están bajo vigilancia el exprimer ministro Ahmed Nazif y exministro de Interior, Habib al-Adli.
Vuelta a la normalidad
La plaza de la Liberación, epicentro de las protestas, recupera poco a poco la normalidad, los militares han empezado a desmontar las barricadas y la gente se organiza para limpiar el lugar. El campamento y las tiendas de la zona central permanecerán en la plaza de manera simbólica. Existe una sensación de misión cumplida entre los egipcios, que sin embargo no descartan volver a las protestas si el nuevo Gobierno no cumple con sus promesas democráticas, como han expresado hoy los jóvenes activistas del movimiento del 25 de enero. En el Parlamento, otro de los lugares donde se ha acumulado la tensión en los últimos días, las barricadas ya han desaparecido. Los propios manifestantes junto al Ejército se han encargado de retirarlas esta mañana. El tráfico en toda la ciudad recupera el bullicio y el ruido habituales y el inicio del toque de queda se ha retrasado hasta las doce de la noche.
Marc Franco, embajador de la Unión Europea en El Cairo, se ha paseado esta mañana entre la gente que aún permanecía en la Plaza de Liberación. Era la primera vez que lo hacía, después de los 18 días que ha durado la revuelta: "Los jóvenes egipcios ya han conseguido el primer reto, conseguir que Hosni Mubarak dimitiera. Ahora les toca formar Gobierno y hacer reformas económicas", ha declarado el diplomático, que portaba una bandera en el bolsillo de la camisa.
La ola de cambio en el mundo árabe que empezó en Túnez se extiende ahora a Argelia, donde la manifestación de esta mañana, coartada por la presencia masiva de policías y que se preveía masiva, se ha saldado con decenas de heridos y detenidos tras los choques con la policía.
El país ha empezado a caminar hacia un futuro lleno de esperanzas. No puede esperar un camino fácil, pero el primer paso ha constituido un momento casi aéreo de orgullo y euforia. La algarabía se extendió durante todo el día de ayer como una fuerza imparable capaz de arrasar un régimen. Las voces se alzan con la convicción, esta vez, de haber puesto un pie en la Historia.
Los egipcios han demostrado en 18 jornadas extraordinarias que la unión entre las nuevas redes sociales y las viejas manifestaciones puede derribar cualquier muro. La libertad se ha abierto ante ellos dulce, enorme, casi inabarcable. Fueron pacientes, constantes y pacíficos ante los últimos zarpazos de la tiranía, y han triunfado: Hosni Mubarak,dictador durante 30 años, ha dimitido y huyó hacia su mansión de Sharm el Sheij, en el mar Rojo. Con el colofón de que Suiza congeló pocas horas después buena parte de su fortuna, estimada en varios miles demillones de euros.
"Mabruk, Mabruk!", felicitaba un soldado al borde de las lágrimas a un anciano con galabeya (túnica) y turbante que se abrazaba a él. A su alrededor todo era rojo, blanco y negro. Los colores de la bandera ondean por cualquier rincón, asoman por las ventanillas de los coches o decoran los rostros.
Desvanecimientos, ataques de nervios y torceduras han tomado el relevo a las heridas de bala y las pedradas. Egipto entero canta y baila. Los clásicos sirven para cualquier ocasión: "Nuestra canción habla del pueblo, de los pobres que no tienen nada pero lo pueden todo y luchan por su libertad, porque son fuertes y tienen convicciones y dignidad", gritaba Samer Maher mientras sus amigos bailaban con los brazos alzados chasqueando los dedos al compás de una canción de Said Darwish.
"Es el mejor día de mi vida". "Es lo que siempre quise para mis hijos"."Tengo 27 años y nunca pensé que podría elegir al próximo presidente.En unas elecciones libres, en democracia.... Este es solo el primerpaso, mañana estaremos otra vez en Tahrir". Todo el mundo tiene unahistoria que contar esta noche en la plaza Tahrir.
En los tanques, los soldados tratan de contenerse mientras de todas partes surgen espontáneos que les besan o cubren con banderas. En la entrada de un puesto de zumos un hombre insistía en invitar a un jugo de caña a dos militares de escaso mostacho a los que sacaba varias cabezas.
El Ejército ha asumido temporalmente el poder, con la promesa de una "transición pacífica" hacia "una sociedad democrática". El papel de los militares en la victoria que los egipcios celebran ha sido considerado fundamental por un pueblo que puso en ellos sus esperanzas, pero temió por un momento haberse confiado demasiado. Durante los primeros minutos los jóvenes soldados no se atrevieron a unirse a la celebración, pero el pueblo empujaba fuerte y no fueron capaces de mantener la serenidad mucho tiempo. Sin perder el control de la situación, manteniendo las identificaciones y los cacheos, los militares terminaron uniéndose a la fiesta.
Nueva etapa en Oriente
La caída del rais, celebrada por Estados Unidos y Europa, abre también una nueva etapa en Oriente Próximo. Mientras Israel y Arabia Saudí han expresado su inquietud por el cambio, los islamistas de Gaza, Irán y Líbano lo ven como una oportunidad. Tras las revoluciones de Túnez y Egipto, millones de ciudadanos árabes y norteafricanos han constatado que pueden elegir su propio destino.
Los grandes momentos históricos, y el de ayer lo fue sin duda, se resumen en pocas palabras. Como la breve declaración de Omar Suleimán, el vicepresidente que intentó heredar un régimen y fue engullido por los acontecimientos [Aquí puedes ver el vídeo]: "En las difíciles circunstancias que atraviesa el país, el presidente Hosni Mubarak ha decidido abandonar su cargo. Ha encargado al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que dirija los asuntos del Estado". Eso fue todo. Segundos después, como si 80 millones de egipcios hubieran estado escuchando el mensaje televisado, el país entero estalló en júbilo.
El tono desafiante que Mubarak y el propio Suleimán habían utilizado la víspera, la inmensa decepción y rabia que habían provocado en la multitud, han quedado lejos en un instante. Probablemente ambos sabían, cuando aparecieron en televisión el jueves por la noche, que el poder se les escurría de las manos. Mubarak habló esa noche con un amigo personal, el ministro israelí Benjamín Ben-Eliezer, y le confesó que había llegado el final de su era. "Solo aspiraba a marcharse con dignidad", comentó Ben-Eliezer. Ni eso consiguió. En el último momento, solo pudo huir en helicóptero de un palacio rodeado por manifestantes. Con el colofón habitual en estos casos: la congelación de su fortuna, estimada en muchos miles de millones de euros, por parte de los bancos suizos.
Presión del Ejército
Aún no se conoce bien el desarrollo de los momentos finales. Parece claro, en cualquier caso, que los mandos militares hicieron saber a Mubarak, en algún momento del jueves, que su resistencia ya era inútil. Los generales, sin embargo, no han querido empujar hasta la calle al que había sido su héroe y seguía siendo un amigo y un jefe respetado. Eso explicaría los confusos comunicados del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, el incomprensible discurso de Mubarak, mezcla de arrogancia, sentimentalismo y minucias constitucionales, y la confusión que dominó la jornada. "Hubo un pulso oculto entre el Ejército y el dúo Mubarak-Suleimán", explicó a la edición digital de Al Ahram el general Safwat el-Zayat, exdirigente de los servicios secretos egipcios.
Ante Egipto se abren enormes esperanzas. También grandes incógnitas. El nuevo máximo dirigente, el general Mohamed Tantaui, se dirigió anoche a la nación para decir que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas estudiaba la situación y sus próximas medidas, para homenajear a los jóvenes "mártires" de la revuelta y para rendir tributo a Hosni Mubarak por "sus sacrificios en tiempos de paz y de guerra". De Tantaui se esperaba una tutela temporal en la transición hacia la democracia. Eso era lo que había prometido en un anterior comunicado: conducir pacíficamente a los egipcios a una sociedad democrática. El Ejército ya había prometido levantar el estado de excepción cuando la gente desmontara el campamento de la plaza de la Liberación.
Sus primeras órdenes, no confirmadas oficialmente, han consistido en la destitución del Gobierno y en la disolución del Parlamento. En cualquier otra situación, esas decisiones serían interpretadas como el inicio de una dictadura de los espadones. En Egipto han puesto fin a un sistema tiránico, cruel y corrupto hasta la médula. El hecho de que el general Tantaui no mencionara siquiera a Suleimán se he interpretado como una ruptura seca con el poder caído. No ha habido el menor intento de simular alguna continuidad constitucional con el pasado.
Nueva generación de políticos
Conviene recordar, en cualquier caso, que Tantaui es amigo de Mubarak y le ha sido fiel hasta el final. Y que los generales de mayor rango, Tantaui y el resto de los miembros del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, han sido parte esencial de la dictadura y se beneficiaron de la corrupción. El Ejército se negó a disparar contra la multitud en los momentos más críticos de la revuelta y eso, además de acrecentar su prestigio entre la población, permitió que la caída del régimen no conllevara un baño de sangre. No existe indicio alguno, sin embargo, de que los generales sean fervientes demócratas, ni de que estén dispuestos a renunciar a su poder y privilegios. Cabe suponer más bien lo contrario. La evolución de Egipto hacia un sistema de libertad y justicia no ha hecho más que empezar.
La mayor potencia del mundo árabe dispone, al menos, de una nueva generación de políticos. No son los ancianos Mohamed el Baradei o Amr Musa, que desde el inicio de la revuelta se postularon como posibles futuros presidentes de un Egipto democrático, sino los 20 o 30 jóvenes profesionales que organizaron a través de Facebook y el correo electrónico una revolución inspirada en la de Túnez, pero de volumen y consecuencias mucho mayores. El líder de ese grupo, Wael Ghoneim, ejecutivo comercial de Google en la región, casado con una estadounidense e ideológicamente liberal, representa mejor que nadie tanto el rostro como el impulso de una generación egipcia que desea libertad política, económica, social y religiosa, en un sistema capaz de integrar con igual comodidad a los Hermanos Musulmanes, a los profesionales laicos y al Egipto profundo, rural y analfabeto.