lunes, 19 de septiembre de 2011

La revolución pendiente de Libia


Las mujeres aspiran a incorporarse con plenos poderes en el Gobierno de transición y a desempeñar un papel más relevante en la sociedad


Respeto. Esa es la palabra que más se oye estos días en la boca de muchas mujeres libias. Dado que muchas arriesgaron la vida y la libertad durante la revuelta, transportando municiones o asistiendo a heridos, ahora intentan organizarse para reclamar su parte en el nuevo Gobierno de transición que se está fraguando estos días en Bengasi. Saben que con el poder será más fácil combatir los agravios.


Nahla, que vivió tres años en el norte de Europa, es una de las pocas mujeres que llevan en Trípoli el cabello descubierto. "Mi sueño es viajar sola por el mundo. Y llegar a Libia y que me respeten, que no me estigmaticen". El de su amiga Sarah Omar, de 24, es hablar sin miedo. "Las mujeres aquí no teníamos derechos. Toda la gente hablaba por nosotras, pero no podíamos decidir. A mí me echaron de la universidad donde estudiaba Turismo porque dije que Trípoli era una ciudad que debería cuidar mejor su patrimonio y limpiar sus calles".

"Mi problema es que sonrío mucho y los hombres pueden pensar que quiero algo con ellos", comenta Ibtihal el Mgeri, de 21 años. "Tengo que esforzarme siempre en mantenerme seria para que no se malinterpreten mis intenciones". Su amiga Nahla Mukasabi, le dice: "No te preocupes, tú hazte la seria ahora y cuando te cases ya podrás reírte todo lo que quieras".

Todas se quejan de lo que llaman una sociedad asfixiante. "Tengo una amiga que cuando ya no puede más en su casa se monta en cualquier taxi y pide que le den una vuelta por la ciudad. Simplemente, para respirar", comenta Nahla. Andar a solas no siempre resulta aconsejable. Hacer deporte, ni se menciona. "Aquí, por el hecho de andar por la calle sola ya te insultan", señala Alaa Murabit, de 22 años. "En estos días la gente trata de ser mejor persona. Por eso ayer nos ocurrió lo que nunca antes había pasado: un hombre nos dijo algo y otro le recriminó su conducta. Antes eso era inconcebible. Aunque vayas tapada de la cabeza a los pies, te dicen algo. Has de ir acompañada, aunque sea por un niño".

Alaa Murabit, de 22 años, y Sofia Alharezi, de 25, registraron el 16 de septiembre una ONG con el nombre de La Voz de las Mujeres Libias. Ambas son creyentes, llevan el velo en la cabeza, se criaron en Canadá, pero viven en Libia desde hace 12 y 3 años. "Aquí a la mujer se la empieza a respetar cuando tiene un hijo, no una hija. Cuando vine de Canadá a los 16 años mi madre me decía que saliera a la calle con mi hermano de cinco años. Y yo me reía, porque él no iba a impedir que nadie me violase. Pero cuando la gente empezó a llamar a casa diciendo que me habían visto en el coche por la ciudad, mis padres les callaban la boca diciéndoles: 'iba con el hermano".

Ahora, Sofia y Alaa pretenden darles un espacio a las mujeres para que cuenten sus casos de violencia machista. "En Libia, una de cada tres mujeres, según la ONU, ha sido golpeada o violada o se ha abusado de ellas. Y muchas no saben siquiera que eso está mal. Si vas a contarle a otra mujer que tu marido te ha pegado te dirá que es por tu culpa. Y en cuanto a las denuncias de violaciones... Esto no es como El Cairo, donde viven ocho millones de personas. Aquí somos seis millones en todo el país. Nos conocemos todos. Si denuncias una violación estás marcando también a tu hermana, que ya no podrá casarse nunca", indica Alaa.

-Tal vez Gadafi no era el culpable de todo esto, -sugiere Sofia-. La situación de la mujer ya era mala antes de que llegase él.

-¡Claro que lo es!-, le contesta Alaa. -Gadafi puso a los hombres en una situación degradante y ellos, para sentirse superiores, degradaban aún más a la mujer. Mi madre me enseñaba fotos de ella, cuando vivía el rey, en las que iba con falda por las rodillas en Trípoli y en la calle nadie te decía nada. Gadafi trajo la cultura del irrespeto.

Farida A. Kobar, de 67 años, esposa de un antiguo diplomático, recuerda que Gadafi siempre hablaba en defensa de la integración de la mujer en todos los puestos de trabajo. "Las ponía de guardaespaldas y hasta nombró a cuatro o cinco ministras. Pero, en realidad, eran sus amantes. En la sociedad nunca se vieron esos cambios", comenta. "Ojalá ahora no ocurra lo mismo. Nosotras somos el 60% de la población de este país. Pero me temo que el presidente Abdel Yalil tiene miedo de los radicales religiosos. Y ellos no quieren a las mujeres. Pretenden que sigamos haciendo las mismas labores de siempre: enseñar en las escuelas y cuidar a los pobres, que es lo que hago yo".

En el mismo discurso público donde el presidente prometió un país con ministras y embajadoras, Mustafá Abdel Yalil anunció que la base jurídica del país iba a ser la sharía, o ley islámica. En principio, la implantación de este código basado en el Corán, implica para las mujeres la prohibición de actos como fumar o viajar sin la compañía de un hombre en distancias largas. A excepción de Farida y Nahla, todas las mujeres consultadas en este artículo se mostraron a favor de la sharía.

Israel se siente bajo asedio


El Gobierno de Netanyahu, cada vez más aislado en la región, reacciona al desafío palestino reforzando el despliegue en Cisjordania y los controles fronterizos


Israel se siente bajo asedio. Tenía embajadores en Turquía, Egipto y Jordania, y los tres han sido repatriados. Ha vuelto a sufrir ataques terroristas. El país se dispone a vivir literalmente intramuros, con una muralla en Cisjordania, otra en Gaza y una tercera, aún en construcción, en la frontera egipcia. Ahora, a causa del recurso de la Autoridad Palestina a la ONU, teme que los territorios que ocupa desde 1967 se inflamen de nuevo. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha incrementado las fuerzas de ocupación con 1.500 soldados adicionales.



    La noticia en otros webs

    El Ejército añade 1.500 soldados a las fuerzas en los territorios ocupados

    El Ejecutivo abastece de gas lacrimógeno y granadas de sonido a los colonos

    El control fronterizo de Kalandia, entre Jerusalén y Ramala (capital administrativa de la Autoridad Palestina), fue cerrado ayer por la mañana sin previo aviso. Poco después, cientos de manifestantes palestinos e israelíes se concentraron junto al puesto de control para reclamar la independencia de Palestina. Fue una manifestación pacífica, compuesta mayoritariamente por mujeres. A final, unas decenas de jóvenes lanzaron cócteles molotov y piedras contra los soldados, que tenían instrucciones de no usar la violencia, e incendiaron neumáticos. La algarada concluyó sin heridos.

    Lo más preocupante no ocurre en la frontera, sino en el interior de Cisjordania, donde, contando con Jerusalén oriental, viven unos 500.000 colonos israelíes. Los colonos disponen de sus propios servicios de seguridad y de armamento, además de protección militar, y en las últimas semanas han recibido material antidisturbios como gases lacrimógenos y granadas de sonido para protegerse frente a hipotéticos asaltos por parte de la población palestina.

    Hasta ahora, sin embargo, las agresiones han procedido de los colonos. Tres mezquitas han sido incendiadas en las últimas semanas en el norte de Cisjordania. El pasado día 9, grupos de colonos entraron en Birzeit, junto a Ramala, y realizaron abundantes pintadas con frases como "Muerte a los árabes" y "Mahoma cerdo" en la universidad, el mayor centro educativo en los territorios ocupados. El viernes una docena de colonos aparecieron en la localidad palestina de Kusra, cerca de Nablús para, según dijeron, "dar un paseo". Un grupo de residentes les cerró el paso y se produjo un forcejeo colectivo en el que un colono sufrió una herida leve de arma blanca; el colono sacó una pistola y disparó a su agresor en una pierna.

    Los dirigentes de los colonos han advertido que replicarán a cualquier manifestación palestina. La Liga de Defensa Judía, una organización francesa considerada terrorista en Estados Unidos y en Israel, tiene previsto enviar a unos 50 miembros con amplia formación militar a los territorios ocupados para "ayudar en la defensa si los árabes atacan".

    Los colonos se sienten especialmente amenazados por el recurso palestino a la ONU. Su situación ya es considerada ilegal por la Corte Internacional de Justicia y por todos los Gobiernos del mundo, salvo el israelí; en ese sentido, el hipotético reconocimiento de Palestina como Estado soberano por parte de la ONU no supondría un cambio. Israel, además, no reconoce a la Corte Internacional de Justicia ni a ningún otro ente judicial supranacional. Bastantes colonos, sin embargo, proceden de Estados Unidos y viajan allí con cierta frecuencia. Si Palestina, como miembro o Estado observador en la ONU, pudiera presentar denuncias ante la justicia internacional, esos colonos deberían dejar de viajar, por el riesgo a encontrarse con una orden de detención inesperada en algún aeropuerto.

    Los colonos son votantes de la coalición de Benjamín Netanyahu. El primer ministro les protege y ha preferido enfrentarse al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, antes que paralizar la construcción de nuevas colonias y la expansión israelí en los territorios ocupados. Como Netanyahu, confían en la táctica de atrincherarse hasta que lleguen tiempos mejores.

    A Netanyahu, por el momento, lo de atrincherarse no le ha dado buenos resultados. Elstatu quo de Oriente Próximo, en el que el primer ministro israelí se sentía muy cómodo, se ha ido por el desagüe de la historia. Netanyahu intentó que la comunidad internacional respaldara al presidente egipcio Hosni Mubarak, y solo consiguió enajenarse aún más a la opinión pública egipcia. Midió mal las ambiciones regionales de Turquía, un aliado estratégico fundamental con el que las relaciones se han vuelto pésimas. Incluso un rey conservador y de la "vieja guardia" como Abdulá II de Jordania está distanciándose de Israel, en especial después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí desempolvara el viejo proyecto de empujar a los palestinos hacia el otro lado del Jordán.

    Turquía expulsó al embajador israelí en Ankara. El embajador israelí en Egipto tuvo que ser repatriado mientras decenas de manifestantes furiosos asaltaban su embajada. El embajador israelí en Jordania fue repatriado cautelarmente el miércoles, por temor a que ocurriera en Ammán algo parecido a lo ocurrido en El Cairo. La inestabilidad política egipcia favorece los movimientos de grupos armados procedentes de Gaza por el Sinaí e incrementa el riesgo de nuevos atentados como los registrados en agosto cerca de Eilat.

    Israel está aislado y bajo amenaza. Antes que renunciar a la colonización de los territorios palestinos y buscar la confianza de sus vecinos, ha optado por amurallarse.

    Occidente ya no es Occidente


    Países emergentes como Brasil y China salen al rescate de la economía mundial - El plan tiene una lectura política y mitológica


    Brasil, Rusia, India y China, los llamados BRIC, han decidido salir al rescate de la economía mundial, que corre el riesgo de naufragar por la crisis de la deuda que se abate sobre los países de la zona euro y Estados Unidos. No es tanto un movimiento generoso de los países emergentes hacia las potencias económicas declinantes, como una decisión en la que el interés propio coincide milimétricamente con el ajeno.

        Brasil

        Brasil

        A FONDO

        Capital:
        Brasilia.
        Gobierno:
        República Federal.
        Población:
        191,908,598 (2008)
        China

        China

        A FONDO

        Capital:
        Pekín.
        Gobierno:
        República comunista.
        Población:
        1,330,044,544 (est. 2008)
        India

        India

        A FONDO

        Capital:
        Nueva Delhi.
        Gobierno:
        República.
        Población:
        1,147,995,898 (est. 2008)
        Rusia

        Rusia

        A FONDO

        Capital:
        Moscú.
        Gobierno:
        República.
        Población:
        140,702,094 (est. 2008)

      Wen Jibao ha puesto condiciones a los países de la zona euro y a EE UU

      En la hipótesis de un colapso mundial es difícil predecir los ganadores

      "Lo mismo que se conquista, la supremacía se pierde", dice Lavisse

      Llevar políticas monetarias responsables es uno de los puntos

      ¿Qué sucederá si la Rusia de Putin aumenta su poder económico?

      China es el país del mundo que más penas de muerte dicta y aplica al año

      Una eventual ruptura del euro o una improbable aunque no imposible quiebra norteamericana afectaría gravemente a los BRIC y, en particular, a China, la potencia con mayores reservas invertidas en deuda soberana de las principales economías mundiales. En la hipótesis dantesca de un colapso financiero mundial es difícil predecir quiénes serían los ganadores; los perdedores, en cualquier caso, serían los países en quiebra y, a continuación, sus acreedores.

      El anuncio de que los BRIC contribuirán a aliviar la tensión sobre las deudas europeas y norteamericana tiene una lectura política, e incluso mitológica, más allá de la estrictamente económica. "La facultad de conducir la historia no es una propiedad perpetua -escribió el historiador francés Ernest Lavisse a principios del siglo XX-. Europa, que la heredó de Asia hace tres milenios, quizá no la conserve para siempre". Lavisse no aspiraba a formular una profecía, sino a recordar una constante: lo mismo que se conquista, la supremacía se pierde. La perdieron los asirios a favor de los persas y estos en beneficio de los macedonios, quienes, a su vez, acabaron cediéndola a los romanos. En tiempos más recientes no fue distinto: del imperio español la supremacía pasó al británico y, tras la Segunda Guerra Mundial, del británico al americano, que durante medio siglo la defendió frente al soviético, finalmente vencido. Si el desenlace de este último conflicto hubiera sido el contrario, no solo la historia del mundo habría seguido otros derroteros. Además, habría recibido un rotundo desmentido la profecía contenida en el Libro de Daniel, según la cual el imperio del mundo, la facultad de conducir la historia, que decía Lavisse, pasaría de unos pueblos a otros ajustándose a la rotación del sol, siempre de Este a Oeste. Es en este punto donde la lectura política de la decisión de los BRIC podría solaparse con la mitológica: según la profecía del Libro de Daniel, en estos momentos el imperio del mundo le correspondería de nuevo a Asia, después de haber completado una rotación de tres milenios por otros continentes.

      Las especulaciones sobre el declive del imperio americano y la emergencia de China han llevado, hasta fecha reciente, vidas paralelas, sin ninguna intersección. Se hablaba de una cosa y se hablaba de la otra, pero, por lo general, no se acertaba con argumentos capaces de vincular de manera convincente ambos procesos. El aire de misterio en el que durante más de un siglo se envolvieron los juicios sobre China, sobre su despertar o sobre lo que se llegó a llamar el peligro amarillo, aparece descrito con una sobriedad tan cómica como certera en una escena de En busca del tiempo perdido. Proust hace evocar al narrador una anodina velada, en torno a 1880, en la que Mme. de Guermantes, la anfitriona, había permanecido contra su costumbre silenciosa y ensimismada, despachando los requerimientos de sus invitados con desganados monosílabos. "A uno de ellos que se atrevió a preguntarle tímidamente la causa de su preocupación -escribe Proust, le había respondido adoptando un tono grave: "La Chine m'inquiète". En una velada semejante, aunque contemporánea, es probable que la nueva Mme. de Guermantes, o su equivalente masculino o femenino, no dijese "me inquieta China", sino "me asombra China", y que acto seguido se lanzase a desgranar las cifras del portentoso crecimiento de su producto interior bruto y a hacer pronósticos sobre el año preciso en el que ocupará el primer puesto de la economía mundial.

      Las especulaciones sobre el imperio americano han sido, por su parte, más el objeto de ideólogos aislados o encuadrados en esos modernos templos de la ortodoxia que encarnan los think-tanks, que de artistas dispuestos, como Proust, a desenmascarar de un solo trazo los prestigios fundados en la adopción de un tono grave para hablar de asuntos relacionados más con los pronósticos que con la experiencia. Aun así, esos artistas han existido, y su presencia se hace más evidente si las obras que produjeron se contemplan, como es posible contemplarlas ahora, a la luz de los acontecimientos posteriores.

      Cuatro años antes del hundimiento de la Unión Soviética, en 1986, un cineasta canadiense, Denys Arcand, dirigió una película en la que, como Proust con respecto a China, se hace eco de un estado de opinión que comenzaba a filtrarse entre susurros desde los círculos supuestamente informados: justo cuando parecía alcanzar el apogeo de su poder, solo desafiado por Moscú, el imperio americano estaba iniciando su declive.

      El declive del imperio americano será, precisamente, el título de la película de Arcand, que no trata del paso de un mundo bipolar a otro multipolar, ni sobre la democracia liberal, ni la economía de mercado como estadios finales de la historia, materias sobre las que se volcarán obsesivamente los ideólogos, aislados o encuadrados en think-tanks, durante los años siguientes. Arcand sugiere con ironía que, como en una vieja explicación moralizante de la caída de Roma, el imperio americano estaría en peligro porque instituciones que reverenciaba como sagradas -el matrimonio o la universidad, en la trama de la película- son solo débiles fachadas frente a los más elementales instintos humanos, como el sexo. En la siguiente película, Las invasiones bárbaras, estrenada en 2003, esto es, cuatro años antes de la quiebra de Lehmann Brothers y la crisis financiera mundial, Arcand, siempre desde la ironía, muestra cómo esas instituciones son aún más débiles al desaparecer la Unión Soviética. Sindicatos corporativos que solo defienden los intereses de sus afiliados, por una parte, y jóvenes tiburones de las finanzas, por el otro, imponen su sed de dinero y de poder, mucho más peligrosa, mucho más desestabilizadora para las viejas reglas y las viejas instituciones, que aquellos elementales instintos humanos.

      El primer ministro chino, Wen Jibao, hizo recientemente un resumen preliminar de las condiciones que los países de la zona euro y Estados Unidos tendrían que cumplir para que su país, y el resto de los BRIC, acudieran al rescate de lo que siguen llamando Occidente, estableciendo, así, la intersección que faltaba entre el declive del imperio americano y la emergencia de China. A partir de la crisis de la deuda, ambos procesos han dejado de llevar vidas paralelas y se ha establecido entre ellos una férrea relación de causalidad en la que más poder para China implica menos poder para Estados Unidos y, por descontado, para Europa. Wen Jibao colocó sus demandas a europeos y norteamericanos bajo la rúbrica general de "poner la casa en orden", una metáfora que, después, concretó en cuatro puntos, "llevar a cabo políticas monetarias responsables y efectivas, manejar de forma adecuada los problemas de deuda, garantizar la seguridad y la operación estable de las inversiones en el mercado y mantener la confianza de los inversores en todo el mundo". La importancia de estas condiciones no radica en su contenido, una lista de enunciados que, como los de otro personaje de Proust, el diplomático Norpois, "carecen de réplica porque carecen de realidad". Es otra cosa lo que revelan, previa y más significativa que el contenido: la recién adquirida capacidad de China y, por extensión, del resto de los BRIC, para imponer condiciones a quienes detentaban hasta este momento el imperio del mundo, la facultad de conducir la historia.

      La expresión "me sorprende China", trasunto contemporáneo de aquella otra de Mme. de Guermantes, "me inquieta China", muestra sin proponérselo la medida de las renuncias políticas que, en nombre de las imperiosas necesidades económicas derivadas de la insensata gestión inspirada por la utopía neoliberal, está provocando la crisis. Coincidiendo con las declaraciones de Wen Jibao sobre la deuda europea y norteamericana, que tanto alivio produjeron entre los Gobiernos y en los mercados, cuatro personas fueron ejecutadas en China, el país del mundo que mayor número de penas de muerte dicta y aplica al año, seguido por Irán y Arabia Saudí. Las pocas voces oficiales que se levantaban antes de que Wen Jibao acudiera al rescate de las deudas europeas y norteamericana han callado o, peor aún, han cedido al discurso de la excepcionalidad china, de acuerdo con el cual, la represión y la falta de libertades son un tributo político razonable si se compara con el prodigio de su desarrollo económico.

      El fondo del razonamiento no es diferente si, en lugar de la situación interna de China, se pasa a la de Rusia, el otro miembro de los BRIC que cuenta con un puesto permanente en el Consejo de Seguridad y una indiscutida presencia en el escenario internacional. Tras una legislatura fuera de la jefatura del Estado, asegurada entre tanto por uno de sus fieles, Dimitri Medvedev, Valdimir Putin podría presentarse de nuevo a las próximas presidenciales en Rusia, perpetrando a plena luz del día un fraude de ley que no excluye, sino que anticipa, el que, además, podría producirse en el desarrollo de la campaña e, incluso, en las urnas. Gracias a las ingentes reservas de gas de las que dispone Rusia, y que su Gobierno viene sistemáticamente manejando con criterios estratégicos y no tanto comerciales, el caso Litvinenko, el asesinato de Anna Politovskaya o tantos otros episodios tenebrosos han caído en el olvido. ¿Qué sucederá si, aparte del gas, la Rusia de Putin aumenta su poder económico a través de las deudas europeas y norteamericana?

      De acuerdo tanto con la profecía del Libro de Daniel como con la constante señalada por Lavisse, el Occidente que detentaba el imperio del mundo, la facultad de conducir la historia, está dejando de ser el que era.

      En la lectura mitológica que se sobrepone a la política, el poder del nuevo Occidente le viene del que, ajustándose a la rotación del sol, habría comenzado a quedar en el Este, más que un punto cardinal inamovible, un cementerio en el se van incesantemente precipitando los viejos órdenes políticos y los ideales que los alimentaron. En su inabarcable extensión yacen todos confundidos, los que aseguraron la libertad y la prosperidad, los que lo intentaron y no lo consiguieron y, también, los que empujaron a la destrucción y la barbarie. La película de Denys Arcand que siguió a Las invasiones bárbaras y que cerró la trilogía comenzada con El declive del imperio americano, se titula La edad de las tinieblas. Solo cabe esperar que semejante título no sea premonitorio.

      La pregunta decisiva

      El grupo de los BRIC arrancó con una reunión en la ciudad rusa de Ekaterimburgo en 2009, donde se fijaron los límites y los objetivos de esta fórmula de cooperación entre Brasil, Rusia, India y China. El límite era solo uno, y consistía en no dotar al grupo de una estructura permanente, manteniéndolo como un mecanismo informal de reuniones sucesivas. La próxima tendrá lugar esta semana en Washington, y en ella los BRIC esperan concretar su ayuda para combatir la crisis de la deuda en la zona euro y en Estados Unidos. Los objetivos, en cambio, eran múltiples y ambiciosos, y no puede decirse que la evolución internacional no esté favoreciendo su consecución. Dos de los cuatro países del grupo, China y Rusia, son miembros permanentes del Consejo de Seguridad. India y Brasil, por su parte, entienden que deberían serlo, por lo que proponen una profunda reforma del sistema de Naciones Unidas.

      Para lograrlo, el apoyo de China y de Rusia no es suficiente, pero constituye un punto de partida capaz de colocar cualquier proyecto de reforma patrocinado por los BRIC en una situación incomparablemente mejor que la de otros grupos regionales, incluida la propia Unión Europea.

      La crisis de las deudas europeas y norteamericana constituye una oportunidad para que los BRIC puedan avanzar en otro de sus objetivos más ambiciosos: el establecimiento de una moneda de referencia diferente del dólar y el euro, tal vez una cesta que ofrezca mayor estabilidad al sistema. Las dificultades de la Unión Europea y de Estados Unidos para controlar las últimas turbulencias parece avalar la pretensión de los BRIC, que al mismo tiempo se verían gravemente perjudicados si alguna de las grandes economías cayera en bancarrota.

      La consolidación de un entorno internacional crecientemente favorable a la estrategia de los BRIC no puede hacer que se pierdan de vista las debilidades del grupo. No sólo la heterogeneidad de sus regímenes políticos, sino también la imposible homologación de algunos de ellos con los sistemas democráticos, es una sombra que puede amenazar, bien su cohesión, bien el modelo de relaciones internacionales que están contribuyendo a establecer.

      En algún momento, países como India o Brasil tendrán que decidir la distancia política que desean seguir recorriendo en compañía de China y Rusia, sobre todo si Putin vuelve a la presidencia. En cuanto al modelo de relaciones internacionales, no tardará el día en el que las potencias económicas hoy declinantes se tengan que hacer la pregunta decisiva: la excepcionalidad que se admite en algunos regímenes políticos, ¿vale solo para los BRIC o debería generalizarse?

      Por qué Yemen está de nuevo al rojo vivo


      La muerte de 26 manifestantes a manos de fuerzas de seguridad del estado este fin de semana en Yemen volvió a virar el ojo noticioso hacia la revuelta que desde hace ocho meses mantiene en vilo al país más pobre de la región.

      A pesar de los recientes enfrentamientos que se prolongaron a lo largo de la noche del domingo, algunos dirían que Yemen nunca dejó de arder, sino que permanecía incandescente a la espera de la definitiva renuncia de su presidente Ali Abdullah Saleh, en el poder desde hace más de tres décadas.

      Saleh, que se recupera en Arabia Saudita de las heridas sufridas durante un atentado bomba en su contra el pasado mes de junio, se comprometió a firmar un documento que permitiría el traspaso del mando a Abdrabuh Mansur, vice presidente de Yemen, paso previo a la celebración de elecciones.

      Sin embargo, el hecho de que el mandatario rechazara tres veces la firma del pacto al último momento y anunciara la semana pasada el reinicio de negociaciones sobre el tema, parece haber colmado la paciencia de los manifestantes que desde hace meses acampan en la Plaza del Cambio y otras áreas de la capital, Sanaa.

      Represión violenta

      Se estima que más de 300 personas fueron tratadas por heridas de bala tras la fuerte represión contra manifestantes vivida este fin de semana.

      Yemen

      La oposición dice que el ejército abrió fuego contra manifestantes pacíficos.

      Grupos de oposición denunciaron que fuerzas de seguridad emplearon artillería pesada contra los miles de manifestantes que marchaban desde los campamentos hacia el palacio de gobierno.

      Según el ministerio de defensa, los disturbios empezaron cuando un grupo de manifestantes lanzó bombas de gasolina contra las fuerzas de seguridad, versión que los manifestantes niegan.

      La oposición por su parte, dice que el ejército usó ametralladoras y armamento anti aéreo contra civiles que se manifestaban de forma pacífica, empleando también gases lacrimógenos y cañones de agua.

      Doctores en la capital informaron que aparte de las 26 personas fallecidas, cientos fueron tratadas por heridas de bala e inhalación de gas.

      Situación crítica

      Más allá del conflicto político, la situación humanitaria estaría en estado crítico debido a que el gobierno permanece prácticamente paralizado desde el inicio de la revuelta.

      La organización benéfica Oxfam alertó de la hambruna que se extiende a lo largo y ancho del país, donde se estima que una de cada tres personas sufre la escasez de alimentos. El precio de la comida se ha disparado y la gasolina escasea.

      En este sentido, se ha criticado que que los programas de ayuda humanitaria internacional en la región se esté centrando en Túnez, Egipto y Libia, mientras algunas regiones de Yemen afrontan recortes de hasta US$60 millones en ayudas del Programa Mundial de Alimentos.

      El factor Al-Qaeda

      Saleh

      El presidente Ali Abdullah Saleh ha retrasado la firma de su renuncia tres veces.

      El pasado mes de abril se propuso la creación de la llamada Iniciativa Golfo, una propuesta impulsada por Estados Unidos y el Consejo de Cooperación del Golfo (conformada por Baréin, Kuwait, Omán,Catar Arabia Saudita y Emiratos Arabes) para allanar el camino hacia una transición democrática en el país.

      Desde entonces, el retraso de su ratificación por parte de Saleh, que a cambio recibiría inmunidad diplomática, no solo ha reavivado tensiones en Yemen sino que ha enfurecido a los países miembros y la comunidad internacional que teme el avance militar en el territorio por parte de grupos de Al-Qaeda.

      En el mes de mayo, la provincia sureña de Abyan ha sido foco de violencia entre facciones armadas de Al-Qaeda y y el ejército yemení. De hecho, estos grupos ya controlan parte de la capital de la provincia, Zinjibar.

      Pronósticos

      Se cree que las manifestaciones en Yemen volverán a cobrar fuerza en respuesta de la represión violenta de este fin de semana.

      Sectores de la oposición extendieron tras los disturbios el área de la capital bajo su control, con el apoyo de militares que cambiaron de bando.

      En Taiz, otro foco de protestas al suroeste del país, fuentes de oposición informaron que se vivieron bombardeos del ejército durante la noche del domingo.

      Y la oposición ya anunció que seguirá con las manifestaciones