viernes, 10 de mayo de 2013

Líneas rojas



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Barack Obama, este jueves en Austin (Texas). / ASHLEY LANDIS (EFE)
Obama no ha resuelto en el quinto año de su presidencia la enorme brecha entre su vibrante retórica y la acción política ejercida desde la Casa Blanca, la medida que dista entre predicar y dar trigo. Su razonable ejercicio de contención en la tragedia de Siria está siendo atacada como un signo de indecisión que responsabilizaría a EE UU de alimentar un vacío político que se proyectaría desde Egipto hasta Irán. El presidente quiere cerrar de una vez las guerras de Irak y Afganistán, cuyas mínimas rentas no justifican su inmenso coste económico, desestabilizador en el plano doméstico. Obama es prisionero de sus palabras. Nunca debió afirmar que la utilización de armas químicas por parte de Al Assad cruzaría una línea roja que cambiaría “sus cálculos”. Queda atrapado en una jaula geoestratégica y sin buenas opciones. Otra línea roja que se saltó fue su imprudente promesa de cerrar la cárcel de Guantánamo, que desbarata su retórica condena de la “falsa opción” de tener que elegir entre la libertad y la seguridad.
Al bombardear objetivos en Siria, Israel cumple su línea roja de impedir que la milicia radical Hezbolá obtenga misiles rusos o iraníes. ¿Actúa como policía de la región, subcontratado por Washington? ¿Esta ambigüedad de EE UU le convierte en un tigre de papel a los ojos de Teherán, Corea del Norte o aliados estratégicos como Japón o Corea del Sur? Lo que comenzó hace dos años como un levantamiento popular a contra El Asad, en la estela de la primavera árabe, ha mutado en una guerra sectaria manipulada por fuerzas exteriores y en la que actúan Irán y Arabia Saudí para alterar el equilibrio regional del poder. La crisis de Siria muestra los límites del poder de Estados Unidos, que Obama interpreta correctamente, atendiendo al rechazo de la opinión pública a una nueva intervención exterior, frente a los que aseveran que EE UU se ha convertido en una nación prescindible en retirada del exterior por culpa del presidente.
No está claro que una intervención aérea norteamericana, impensable sin una amplia coalición árabe y europea, tuviera efectos benéficos en Siria. Debe tenerse en cuenta el malhadado ejemplo de Irak, invadido con la mentira de la existencia de armas de destrucción masiva y hoy un país partido, enfermo de terrorismo. El caso de Libia tampoco habla a favor de la fuerza militar para resolver conflictos políticos y tribales. Como Thomas Jefferson, Obama piensa que, cuanto menos se utilice, el poder de Estados Unidos será mayor. Probablemente Washington no quiere el triunfo final de los rebeldes, cada vez más en manos de la facción insurgente de Al Qaeda. Los que defienden el uso de la fuerza basándose en la supuesta utilización de armas químicas, sin esperar a la comprobación del dónde, el cómo, y el quién, olvidan su silencio cuando Reagan alentó masivos ataques químicos de Sadam Hussein en la guerra de Irak contra Irán, con miles de víctimas, o cuando EE UU empleó el Agente Naranja contra Vietnam del Norte en la guerra del sureste asiático.
Obama, el gran realista en política exterior, sopesa la defensa de los valores democráticos y los impulsos humanitarios frente a la pérdida de vidas estadounidenses y la idea del país atrapado de nuevo en una guerra en Oriente Próximo. Y concluye que no es obligado escoger entre realismo o idealismo. Richard Haas, presidente del Council of Foreign Relations, advierte que la invisible mano de Adam Smith es impotente en el mundo de la geopolítica. Sin embargo apoya la visión del presidente al defender que “la amenaza más crítica para EE UU hoy no es una China en ascenso, o un Irán nuclear, sino la debilidad de los cimientos domésticos del poder americano”. Obama preferiría aumentar la presión, sin intervención militar directa, hasta que El Asad y su guardia pretoriana se dieran cuenta de que tienen la guerra perdida y accedieran a negociar un cambio ordenado de régimen. Acerca su posición a la de Rusia, a la que intenta sumar a una conferencia internacional que implique a los cinco grandes del Consejo de Seguridad de la ONU. El derecho de injerencia para proteger a la población siria decaería en pro de evitar un incendio mayor. Después de todo, no hay intereses vitales de EE UU en Siria. Algo parecido a lo ocurrido en la Conferencia de París en 1919, al término de la Gran Guerra y la desaparición del imperio Otomano y los imperios centrales derrotados. Los aliados victoriosos, Reino Unido. Estados Unidos y Francia, dibujaron un nuevo mapa de Europa y Oriente Medio, con nuevas fronteras y nuevos países. El primer ministro del Reino Unido, Lloyd George, ante la indiferencia del presidente Wilson, expuso con pragmatismo la solución. Mesopotamia, petróleo y regadíos, debemos quedárnosla. Tierra Santa, sionismo, debemos tenerla. ¿Qué hay en Siria? Que se la queden los franceses.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Por qué Obama no ha podido cerrar Guantánamo



Campamento Delta
El centro de detención fue creado hace más de diez años, después de los ataques de 11-S.
Pocas promesas electorales le han generado tantos dolores de cabeza al presidente estadounidense, Barack Obama, como su ofrecimiento -todavía sin cumplir- de cerrar la prisión de Guantánamo.
Entre sus más cercanos seguidores se oye una y otra vez una pregunta en forma de reproche. ¿Por qué no lo ha hecho todavía, cuatro años después de convertirse en el hombre más poderoso del mundo, pero aparentemente aún incapaz de imponer desde la Casa Blanca su voluntad en este delicado punto?
El martes, Obama se comprometió nuevamente a cerrar el polémico centro de detención en Cuba. Unos 100 reclusos se encuentran en huelga de hambre en protesta contra una detención indefinida en la que no se les ha instruido de cargos ni se les ha iniciado un juicio.
Las autoridades se han visto obligadas a alimentar forzadamente a algunos de estos para evitar sus muertes.
El "limbo legal" en el que se encuentran los reclusos y su reacción ante semejante situación ha generado críticas internacionales tanto de gobiernos como de ONG, hasta el punto en que Obama reconoció el martes que la situación no beneficia a la lucha antiterrorista ni a la cooperación con otros países en este tema.
"Es crítico para nosotros entender que Guantánamo no es necesario para la seguridad de Estados Unidos", expresó el mandatario en rueda de prensa. "Debe cerrarse".
Hace más de cuatro años, Obama prometió hacer lo mismo, pero ante las presiones de la oposición en el Congreso, el asunto salió de la agenda.
¿Podrá Obama volver a comprometer a los legisladores y cerrar ese polémico capítulo?

Argumentos para el cierre

Protesta en Nueva York contra el centro de detención en Guantánamo.
Guantánamo ha generado numerosas protestas.
Una de las justificaciones para pedir la clausura de Guantánamo es su costo. El centro de detención es considerada la prisión más cara del mundo. Aunque hay estimativos de que cuesta hasta US$500 millones al año, el presidente confirmó en una carta al Congreso que el Departamento de Defensa gastaba unos US$150 millones anuales.
Eso representaría unos US$800.000 por recluso al año, cuando el costo de mantener a un individuo en una cárcel de máxima seguridad en suelo estadounidense se estima en US$25.000 anuales.
En su rueda de prensa, Obama también tildó el centro de ineficiente. Varios análisis coinciden con el mandatario.
"Es crítico para nosotros entender que Guantánamo no es necesario para la seguridad de Estados Unidos. Debe cerrarse"
Barack Obama en rueda de prensa
"La prisión no está sirviendo los intereses de seguridad nacional. No hay razón para detenerlos allí, hay alternativas mejores que Guantánamo", le comentó a BBC Mundo Ken Gude, vicepresidente de Centre for American Progress (CAP), un instituto de análisis de centroizquierda en Washington.
"De los 166 prisioneros, la mitad pueden ser transferidos inmediatamente a sus países de origen sin temor alguno. Estos son yemeníes a quienes se les ha dado el visto bueno para ser liberados", comentó el analista.
Su liberación no ha ocurrido porque el ambiente de seguridad en Yemen no era favorable y faltaba un gobierno cooperativo. "Pero hay un nuevo gobierno allí con el que se tiene una buena relación ahora", aseguró.
Además, la existencia de la prisión y las reacciones como la huelga de hambre de los presos parece estar dañando el prestigio internacional de Estados Unidos. "Es un lastre estratégico porque fomenta el reclutamiento de individuos por grupos extremistas", añadió Gude.

Las opciones de Obama

Según legislación actual, el presidente tiene la autoridad para iniciar el proceso de transferencia de algunos detenidos que están bajo consideración ser liberados, ya sea a sus países de origen o a un tercero.
"La participación de EE.UU. en ese conflicto va a concluir pronto y estos prisioneros deberían ser parte de ese proceso de paz. Cuando nos vayamos de Afganistán deberían ser entregados a ese país"
Ken Gude, Centre for American Progress
Eso es en base a una fue una ley de 2011, promulgada en 2012, que le da mayor discreción al gobierno para transferir a los reclusos. Eso incluiría por lo menos a la mitad de los prisioneros.
Hay unos 40 más que están señalados para ser enjuiciados y eso se podría llevar a cabo en tribunales en EE.UU. y sus condenas se cumplirían en prisiones de máxima seguridad en el país, indicó el analista del CAP.
Los que quedan son análogos a prisioneros de guerra traídos desde Afganistán. "La participación de EE.UU. en ese conflicto va a concluir pronto y estos prisioneros deberían ser parte de ese proceso de paz. Cuando nos vayamos de Afganistán deberían ser entregados a ese país", recalcó Gude.

Obstáculos

No obstante, el Congreso ha promulgado una serie de trabas para evitar que el presidente cierre la prisión en el corto plazo.
Entre muchos legisladores hay una oposición intransigente a que los presos de Guantánamo sean juzgados por tribunales civiles en territorio estadounidense, con todas las garantías procesales que ello les concedería a los acusados.
Ilustración del juicio militar contra Khalid Sheikh Mohammed
Khalid Sheikh Mohammed (der.) es uno de los prisioneros sometidos a un juicio militar.
También hay intensa oposición a transferir a los detenidos a cárceles de máxima seguridad en EE.UU., y el Congreso ha prohibido el uso de fondos públicos con ese fin.
Algunos de los argumentos esgrimidos son el temor a que, ya dentro del territorio nacional, puedan escapar y convertirse en un problema de seguridad. Por otra parte, los mismos temores apuntan a que las propias prisiones podrían ser blanco de un ataque para facilitar la fuga de los detenidos.
"Es un temor irracional pues estarían en prisiones de máxima seguridad, igual a como están los cientos de otros individuos que han sido encontrados culpables de terrorismo en Estados Unidos y cumplen sus sentencias aquí", señaló Gude.
Hay quienes piden que Obama use el capital político que le otorgó su reelección en 2012 para impulsar un cambio.
"Si el presidente presiona lo suficiente y consolida apoyo para cerrar Guantánamo, habría que procesarlos en EE.UU. pues no habría otra forma. Eventualmente sería parte de un acuerdo", le dijo el analista a BBC Mundo.

Inevitable

Tampoco convence a muchos de los legisladores la idea de regresar a los reclusos a sus países de origen, pues alegan que ellos reincidirían en su práctica extremista, particularmente si son enviados a países como Yemen.
Pero la fuerza de esos argumentos se ha atenuado comparado a hace ocho años, cuando era tema candente de las campañas electorales.
Sin embargo, en las pasadas elecciones el candidato republicano Mitt Romney, que había sido un férreo defensor del centro de detención, no abordó el tema.
Eso no quita de la mesa el factor tiempo. Aún si Obama iniciase el proceso de desmantelamiento de la prisión ahora mismo, no hay garantía de poder completarlo en lo que queda de su periodo presidencial, que se vencerá en enero de 2017.
Todavía debe finalizar el proceso militar que se le sigue a los implicados en los ataques de 11-S. Habrá apelaciones y eso extendería la existencia del centro de reclusión varios años más.
"Una vez esos casos más sobresalientes se resuelvan, los hechos de 11-S queden a la distancia y la guerra en Afganistán concluya, habrá mayor apetito dentro del público para cerrar este centro de detención", manifestó Gude.
"Es inevitable que algún día cerrará Guantánamo. En 25 años no estaremos debatiendo esto", concluyó.

Los excesos de las hijas de los poderosos



El padre de la joven tuvo que disculparse por Twitter.
Pudo haberse quedado en una simple discusión de restaurante, pero en el momento en que la hija del director de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) de México, decidió involucrar la oficina de su papá porque no le dieron una mesa con rapidez, un asunto privado se volvió público. Escandalosamente público.
El incidente ocurrió el viernes pasado, en un conocido restaurante de la colonia Roma, en Ciudad de México. Según han relatado testigos, Andrea Benítez González, hija del político priista Humberto Benítez Treviño, se puso furiosa porque tuvo que esperar demasiado por una mesa y amenazó con hacer cerrar el restaurante.
"La señorita se molestó, dijo que a ella ya le tocaba y que ella también quería afuera (la mesa, para fumar). Le expliqué que teníamos que seguir el orden y que le podía ofrecer una mesa adentro, y me empezó a amenazar y me dijo que su papá era el Procurador y que le iba a hablar y que a ver a quién le creían más", relató el dueño del restaurante a un diario.
Efectivamente, poco después de que la airada joven se fuera, al lugar llegaron varios inspectores de Profeco quienes sellaron el restaurante por supuestas irregularidades. Al mismo tiempo, la jovencita criticó el sitio por Twitter.
Varios indignados clientes del restaurante filmaron y tomaron fotos de los hechos con sus teléfonos móviles y el domingo, cuando el periódico Reforma denunció lo ocurrido, estalló la tormenta. Y como suele suceder en estos días, fue sobre todo digital.

#LadyProfeco

Ese mismo domingo el tema ya era uno de los más mencionados en Twitter con el hashtag #LadyProfeco. Del mundo digital, la polémica saltó al político, con fuertes críticas y llamados a la renuncia de Benítez Treviño como Procurador del Consumidor.
Ante esto, el propio presidente de la República, Enrique Peña Nieto, debió intervenir. El lunes, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, anunció -en su cuenta de Twitter, por supuesto- que:
El escándalo ha hecho las delicias de muchos medios mexicanos.
"Por instrucciones del Presidente de la República, el encargado de despacho de la Secretaría de la Función Pública ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos que derivaron el viernes pasado en el operativo de verificación realizado por Profeco en el restaurante Maximo Bistrot de la Colonia Roma".
Para entonces, Humberto Benítez Treviño ya se había disculpado:
"Mi sincera disculpa por la conducta inapropiada de mi hija y la sobrerreacción de los verificadores de @Profeco. Privilegio sólo para la ley."
La jovencita, aunque insistió en que no había sido bien atendida, también se disculpó: "Quiero ofrecer disculpas a quienes fueron incomodados el pasado viernes en @MaximoBistrot me siento muy apenada por lo que pasó." Luego volvió privada y restringió el acceso a su cuenta de Twitter.

La hija del presidente

Pero esta no ha sido la única vez en épocas recientes en que las hijas de personajes poderosos se han visto envueltas en escándalos por abusos, insultos o derroches.
De hecho, Paulina Peña Preteline, la hija del actual presidente -en ese entonces candidato del PRI- se vió envuelta en un escándalo por retuitar un mensaje en el que llamaba "prole" (proletarios) y "pendejos" a algunos críticos de su padre.
El hecho se volvió una causa célebre durante la campaña presidencial. Empezó cuando, en diciembre de 2011, un corresponsal extranjero le preguntó a Enrique Peña Nieto, durante la Feria del Libro de Guadalajara, cuáles eran sus tres libros preferidos.
"Un saludo a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole y solo critican a quien envidian"
Retuit de la hija de Enrique Peña Nieto
Peña Nieto mencionó La Biblia y La Silla del Águila, que atribuyó al historiador Enrique Krauze, cuando en realidad es una novela de Carlos Fuentes.
Ante las críticas y burlas que proliferaron en las redes sociales, la hija de Peña Nieto reenvió por Twitter un mensaje -que algunos medios atribuyeron a su novio- que decía: "Un saludo a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole y solo critican a quien envidian".
Esto provocó tanto furor como el desliz de su padre y pronto los hashtag#prole, #soyprole y #ForeverProle se volvieron muy populares a nivel nacional.
La hija de Peña Nieto cerró su cuenta y su padre envió un tuit de disculpa: "El RT de Paulina fue una reacción emotiva por mi error en la FIL. Definitivamente fue un exceso y me disculpo públicamente por ello”.
Poco después, en una reactivada cuenta, Paulina Peña también pidió perdón:
"Quiero ofrecer una disculpa de todo corazón. Mi intención con ese RT jamás fue ofenderlos. Reconozco que hice mal y lo lamento. Fue un impulso de mi parte al leer algunos tweets que ofendían a mi papá y a la memoria de mi mamá. Hoy aprendí una gran lección".

La hija del sindicalista

Las imágenes del lujo de la hija de Carlos Romero Deschamps fueron ampliamente divulgadas.
El otro escándalo se presentó en octubre de 2012, con Paulina Romero, hija de Carlos Romero Deschamps, poderoso líder sindical de la petrolera estatal, Pemex.
Y también hubo un elemento digital involucrado: la joven presumió en su cuenta de Facebook de viajes por todo el mundo a bordo de yates y aviones privados, el alquiler de habitaciones de lujo y el consumo de botellas de vino valoradas en cientos de dólares
Según denunciaron varios medios, también viajaba con tres mascotas y exhibía costosas carteras de diseñador.
El problema es que, en ese momento, el salario de su padre como líder sindical era de 24.000 pesos mensuales (alrededor de US$2.000 al cambio de hoy), con el que difícilmente podía costear tales gastos.
A diferencia de los otros dos casos, en éste no hubo disculpas públicas ni muestras de remordimiento.
Tras todos estos escándalos, este lunes, en su blog Cuna de Grillos, publicado en el sitio Animal Político, el periodista Beto Tavira resumió en un título lo que -a juzgar por las reacciones en las redes sociales- muchos en México parecen pensar: "Por sus hijas los conoceréis".

El circo permanente de Pyongyang



Día 01/05/2013 - 01.51h

A pesar de la propaganda antiamericana que impregna algunos de sus números, las acrobacias norcoreanas son de las mejores del mundo

Se sube el telón y aparece en la pantalla el despegue delcohete Unha 3, con el que Corea del Norte puso en órbita su primer satélite espacial en diciembre pero que, según teme Estados Unidos, podría ser un misil de largo alcance. Al ritmo de una marcha militar, interpretada en directo por una orquesta que ocupa una grada del anfiteatro, una docena de mujeres soldado desfila sobre el escenario antes de que la presentadora anuncie que la función está a punto de empezar. «Nos encontramos en un momento especial en el que debemos apoyar con más ahínco que nunca a nuestro mariscal Kim Jong-un», proclama, con el habitual tono afectado de los discursos norcoreanos, refiriéndose a la reciente escalada bélica con el Sur.
Aunque más bien parezca un mitin político,así es el circo Potonggang de Pyongyang, uno de los mejores del mundo pese a la inevitable propaganda que impregna algunos números.
Recurriendo a la burla facilona, el payaso es aquí un soldado estadounidense, ataviado con uniforme de «marine» y peluca rubia, que sale de un bar de Seúldando tumbos borracho como una cuba, maldiciendo y amenazando con destruir toda Corea. Por la cogorza que lleva encima, ve doble y cree que un surcoreano que se encuentra por la calle tiene cuatro piernas. Tan particular anatomía le hace tanta gracia que pretende llevárselo a casa a modo de «souvenir», pero el surcoreano se escabulle con habilidad gracias a sus cuatro extremidades. Entre las risas del público, que aplaude a rabiar cada trompazo y caída del militar americano, acaba pateándole el trasero con sus cuatro piernas y dándole a la audiencia, plagada de niños, un edificante consejo: «Así tenemos que matar a todos los yanquis para reunificar Corea».

Sincronización y habilidad

Al margen de esta actuación y de las imágenes propagandísticas que acompañan su espectacular número de funambulismo, el circo norcoreano goza de fama internacional gracias a los numerosos premios cosechados en festivales como el de Montecarlo, el más prestigioso del mundo. Raro es el año que sus acróbatas, equilibristas y trapecistas no se llevan alguno de los «Clown» que se conceden en la capital del Principado de Mónaco, ya sea de oro, plata o bronce.
El motivo es bien sencillo: la perfecta sincronización y habilidad de sus artistas no sería posible sin la disciplina castrense que impone el autoritario régimen de Corea del Norte, donde hasta sus ciudadanos desfilan al paso militar cuando visitan los cuerpos embalsamados de Kim Il-sung y Kim Jong-il, abuelo y padre, respectivamente, de su actual dictador, el joven Kim Jong-un.
Desde pequeños, los jóvenes con más talento del país son formados en elPalacio de los Niños de Mangyongdae, que en sus cientos de aulas entrenan a miles de alumnos en las más diversas disciplinas artísticas a base de repetir una y otra vez los mismos ejercicios hasta la extenuación. Al igual que el circo de Potonggang, dicho palacio es uno de los iconos de la monumental arquitectura de estilo soviético que, en los años 80, proliferó en Pyongyang con sus sobrias fachadas de color gris y murales revolucionarios. Anclados en el pasado y aislados del mundo, los norcoreanos tienen al menos su circo para evadirse un rato de su asfixiante realidad, liberar su imaginación con las arriesgadas piruetas de los acróbatas y reírse con las payasadas de un soldado americano.

¿Quieren los musulmanes la 'sharia' en todo el mundo?



Amputados en Somalia tras ser condenados por robo.| ELMUNDO
Amputados en Somalia tras ser condenados por robo.| ELMUNDO
Una abrumadora mayoría de quienes que viven en países musulmanescreen que su única ley debería ser la islámica, la 'sharia'. De hecho,opinan que tendría que ser la ley de la tierra ya que así lo estableció Dios. Una encuesta realizada por el Centro Pew de Investigacionesen 39 países refleja el fuerte compromiso de los creyentes con su religión, la segunda mayor del mundo, tanto que quieren seguirla no sólo en su vida personal, sino para moldear la sociedad o la política.

¿Aplicarla a los no musulmanes?

Los castigos físicos, ejecuciones públicas o las condenas por asuntos como ser infiel, homosexual o promiscuo generan una gran polémica. Aunque estas sentencias sólo se aplican en una minoría de países musulmanes en el mundo, entre los que destacan Arabia Saudí o Irán, el miedo es generalizado. Algunos críticos creen que los musulmanes radicales pretenden imponerla incluso en las sociedades occidentales.
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"Entiendo la visión de los no musulmanes sobre la 'sharia' porque lo que saben de ella es lo que les enseñan los medios de comunicación masiva que, generalmente, se hacen eco sólo cuando hay ejecuciones. Desconocen que es un sistema legal completo, que legisla al igual que todos los países, todos los temas sociales, con sistemas de prevención, y otros de retribución y castigo", afirma a ELMUNDO.es el argentinoIsa García uno de los predicadores hispanohablantes más conocidos.
"Los medios sólo hablan de las cosas sobre las que no se piensa igual, o que Occidente por lo general no condena mientras que el islam sí lo hace, como la pena de muerte para los abusadores de menores o los violadores. Una vez más se hace el hincapié en lo que nos diferencia, no en aquello que nos une", añade
El estudio muestra que no hay una opinión monolítica al respecto y que la mayoría cree que no se debe aplicar a los no musulmanes. Sólo en cinco de los 21 países donde se hizo esta pregunta al menos la mitad de los encuestados afirmaron que todos los ciudadanos deberían estar sujetos a la ley islámica.
Por regiones, la creencia de que la 'sharia' debe extenderse a los ciudadanos no musulmanes está más extendida en Oriente Próximo y el norte de África, donde por lo menos cuatro de cada diez musulmanes en todos los países excepto en Irak (38%) y Marruecos (29%) sostienen esta opinión. Los musulmanes egipcios (74%) son los más propensos a decir que debe aplicarse a musulmanes y no musulmanes por igual, mientras que el 58% en Jordania sostiene esta opinión.
Por el contrario, los musulmanes en el sur y este de Europa son menos propensos a pensar así, de hecho, lo hace menos de una tercera parte de ellos. Esto incluye el 22% de los musulmanes de Rusia(a quienes se le preguntó acerca de la aplicación de la 'sharia' las minorías musulmanas de su país).

¿Cómo y por qué?

El estudio arroja una enorme disparidad de interpretaciones sobre cómo debería aplicarse y a quién juzgar con sus normas. Más de tres cuartas partes de los musulmanes de Oriente Medio, África del Norte, Asia del Sur y Sudeste de Asia quieren tribunales islámicos para dirimir los conflictos familiares o los litigios relacionados con la propiedad.
El apoyo es menor, sin embargo, cuando se trata de los asuntos penales, que pueden ser zanjados con castigos físicos -en función de las distintas escuelas de interpretación-. Aún así, más de tres cuartas partes de los musulmanes en el sur de Asia dicen que penas como cortar las manos de ladrones o decretar la muerte para los apóstatas están justificadas.
"Mientras que los musulmanes de todo el mundo tienen claro que ciertos comportamientos tales como la homosexualidad, el aborto y la prostitución son moralmente equivocados, en el ámbito interno, no están de acuerdo sobre cómo interpretar las disposiciones de la' sharia' en temas como el divorcio, la planificación familiar y la poligamia", explica a ELMUNDO.es Neha Sahgal, investigadora senior del Pew Forum on Religion & Public Life.
"El estudio revela que en muchos países los musulmanes creen que la 'sharia' debe aplicarse solamente a la población musulmana de su país. Yla mayoría apoya la libertad religiosa para los ciudadanos de otras religiones", añade.

¿Más pobreza, más 'sharia'?

Pew Center ha entrevistado cara a cara a más de 38.000 personas en 80 lenguas, y los resultados se dividen en seis regiones.
Dentro de ellas, el apoyo a la consagración de la 'sharia' como ley oficial es particularmente elevada en algunos países con poblaciones predominantemente musulmanas, como Afganistán o Irak. Por el contrario, también hay países donde los musulmanes representan más del 90% de la población y en los que relativamente pocos quieren que su gobierno la imponga, como en Tayikistán (27%), Turquía (12%) oAzerbaiyán (8%).
También es llamativo que hay países como Camerún, la República Democrática del Congo, Ghana, Kenia, Liberia, Mozambique y Uganda -África subsahariana-, donde los musulmanes son menos de un quinto de la población y, sin embargo, al menos la mitad de los musulmanes (52% -74%) dicen que quieren que la 'sharia' sea ley oficial de la tierra.Las culturas jurídicas y políticas pueden ayudar a explicar los diferentes niveles de apoyo a la 'sharia'.
Amaney Jamal, politólogo de la Universidad de Princeton que fue asesor especial para el proyecto, explica que los musulmanes en las sociedades más pobres y represivas tienden a identificar la 'sharia' con los valores islámicos fundamentales como la igualdad y la justicia social. "En esas sociedades se ve un apoyo importante a la ley islámica" recoge Reuters. Por el contrario, los musulmanes que han vivido en sistemas islámicos menos rígidos son menos propensos a pensar que ésta debe ser la ley oficial.
Por su parte, la investigadora Sahgal subraya que los musulmanes que son más practicantes son más propensos que los menos observantes a pensar que la 'sharia' debe ser la ley de la tierra "pero no vemos ningún patrón relacionado con la edad, el género o la educación".
Los musulmanes creen que Dios ha establecido un orden que debe ser respetado y que al cumplirse en su totalidad traerá la paz y la prosperidad al mundo.
En cuanto a los creyentes en Alá que viven en países no musulmanes, el erudito en islam subraya que "el musulmán debe respetar las leyes del país que habita. Los musulmanes identificamos 'sharia' con justicia social por eso queremos que se aplique, pero la forma de hacerlo debe ser necesariamente consensuada con la gente en un proceso que se llama generalmente "democrático" y por el que los representantes elegidos por el pueblo tienen la obligación de proponer leyes, discutirlas y votarlas. Si se consigue alabamos a Dios y si no se consigue, pedimos a Dios que nos ayude".